martes, 19 de junio de 2012

Resistencia



Resistiré este adormecimiento. Resistiré como guerrera absurda, enhiesta, sombría. Y perderé esta nueva batalla después, cuando te mire atravesar el huerto y mis defensas me aniquilen la garganta y escapen y se escondan detrás del sauce; plañideras, alcahuetas. Resistiré el hormigueo implosivo. Lo disimularé con el efecto del viento que mece las ramas y crispa mi piel, y se lleva mis dudas por un momento mientras subes por el camino empedrado, sonriendo. Resistiré, empero, aunque toda yo, mi materia y mi alma, sepan que no resistiré más de cinco segundos en tanto llegas y cruzas el dintel y tomas mis manos con  fuerza, y me miras. Como un relámpago emergente, perdido, fortuito, sin lluvia… me miras. Y continúas sonriendo, feliz. Y yo… yo… me preguntaré entonces por qué resistirse, e invariablemente sonreiré y respiraré profundo y se apagará mi voz para equilibrarse y emerger después consistente para decir: te esperaba.

Fabs

2 comentarios:

  1. ¡Ah pero que bonito!
    Ovación atronadora y de pie para ti.
    Un abrazo.

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