miércoles, 30 de marzo de 2011

De improvisada melancolía


Siempre será hermoso tener quien te escriba, o te cante, o te sueñe. Y si nadie te escribe, ni te canta, ni te sueña. Hazlo tú. El día menos pensado alguien te devolverá los versos.
Yo estoy perdida. Me he sumergido en una oleada de melancolía. Y escribo, y canto, y sueño. Y abrigaré las palabras que me devuelva el viento.

Fabs

Imagen tomada de: http://3.bp.blogspot.com/_s27BFEYIwZo/TPvvujWK7uI/AAAAAAAAAJM/_p7Pae8lKWg/s1600/perdida.jpg

lunes, 28 de marzo de 2011

Darse...

Fragmento de "El contador de historias", de Rabih Alameddine:


"No tengo nada más que dar, nada excepto a mí mismo. Si quieres abandonarme partiré antes de que amanezca, pero si tomas mi mano, te ofreceré el mismo pacto que Ruth propuso a Noemí: Donde tú vayas yo iré, y donde te quedes yo me quedaré".



Imagen tomada de: http://2.bp.blogspot.com/_eXcsDJyfH7Y/S-D87wDAC_I/AAAAAAAACi0/eNywvcnS8q4/s400/Hombre_que_piensa_en_irse,_San_Miguel,_2002.jpg

domingo, 27 de marzo de 2011

Noches de jazz

Anoche tuve oportunidad d ir a un lugarcito fantástico de jazz en vivo: “Blue Monk Jazz Bistro”.

http://bit.ly/fY1xfn


La cantante invitada fue una mexicana de extraordinaria voz y “a todo dar”, Elizabeth Meza, acompañada de excelentes músicos. Aquí una referencia sobre Elizabeth:


Les recomiendo ampliamente el lugar. Es pequeño, acogedor, como una velada entre amigos, ¡toda una experiencia!


Fabs

lunes, 21 de marzo de 2011

Bitácora de un paseo al Centro Histórico

Hoy fue lunes de paseo al Centro Histórico de la Ciudad de México. ¡Amo esta ciudad!, la mía.
A manera de bitácora, aquí mis notas:


1. Regresé muy contenta, fue un gran paseo. ¡Yo debería vivir sobre la Madero!

2. Quien no haya visto la Ciudad de México desde el piso 44 de la Torre Latinoamericana, no ha dimensionado realmente esta maravillosa ciudad.

3. La iglesia de San Francisco, hay que visitarla y echar un vistazo al pasado.

4. El Sanborns de los Azulejos es una belleza. Alguien me dijo que había imaginado nuestra primera cita en ese lugar. No fue así desafortunadamente.

5. Fantástica exposición: "Pintura de los Reinos" en el Palacio de Cultura Banamex. Entrada libre. ¡Vaya, vaya! Obras de España y América, hasta junio.

6. Los músicos urbanos. No hay mejor ambientación folclórica para un paseo al centro histórico: organillo, saxofón, guitarras…, en el metro, en el micro, en la calle.

7. La Alameda Central está muy descuidada: basura, fuentes deterioradas y sin funcionar. Ojalá las autoridades hagan algo pronto, para que los capitalinos y turistas, puedan disfrutar mucho más ese lugar.

8. El cansancio es lo de menos. :)

Fabs

domingo, 13 de marzo de 2011

Como agua entre las manos


A veces me invade una especie de locura que amo: leer historias largas.


Comencé el 2011 con la lectura de “Los Pardaillan”, de Miguel Zévaco, y terminé el título número 22 de la colección, y el último, el 11 de marzo, luego de leer con vehemencia tomo a tomo.

Según he dado cuenta en otras entradas de blog, en el trayecto de esta fascinante lectura, encontré tres pequeños pero invaluables obsequios, atrapados entre las páginas de la historia: 1) un abono semanal de tranvía, de julio de 1937; 2) una especie de estampa ovalada con un pajarraco y una pequeña hada, sentados sobre una ramita; y 3) una hoja de la Editorial Araluce (que publico la historia de Los Pardaillan), promocionando un par de obras.

Estos regalos que el anterior dueño de los libros dejó atrapados en el tiempo, engalanan la repisa de mi pequeño espacio de estudio, y serán un recuerdo entrañable.

Leer esta historia, ha sido una de las mejores experiencias literarias y con nostalgia debo aceptar que ha terminado. Es momento de conceder el tiempo a otros libros maravillosos que sin duda me aguardan en algún estante.

A manera de metáfora, diré que la lectura de los libros tan excelentemente bien escritos como “Los Pardaillan”, se va como agua entre las manos.

Fabs

miércoles, 2 de marzo de 2011

El Chico y Juana

Este fragmento me pareció conmovedor. Aquí para mi recuerdo y deleite, que con gusto comparto:

"Y cada día hallaba el modo de penetrar en la posada. Allí permanecía un rato mirando a Juana que estaba absorta en sus ocupaciones. Y cuando había llenado sus ojos y su corazón de la imagen querida, se marchaba contento para volver al día siguiente".

Tomado de la novela "Los Pardaillan" de Miguel Zévaco. Tomo XVIII ANTE EL CESAR. Capítulo VIII EL CHICO Y JUANA.