jueves, 24 de febrero de 2011

Dos libros que debo leer - otro regalo del pasado

Terminado el tomo XV de “Los Pardaillan”, me dispuse a echar un ojo rápido al comienzo del tomo XVI, ¡y oh sorpresa! Un nuevo regalo me ha dejado el antiguo dueño(a) de esos libros, entre sus páginas. ¡Qué aventura ha sido leer esta historia!


El tomo XVI me obsequia una hojita color durazno, expedida por la EDITORIAL ARALUCE – BARCELONA (Calle de las Cortes, 392), hace varias décadas, tomando como referencia que mi primer hallazgo entre los libros, fue un abono semanal de tranvía, de hace más de 70 años.

Esta hojita color durazno, promociona otras dos obras de la editorial ARALUCE (de la que proviene la novela “Los Pardaillan”). Como me ha dado por pensar que nada es casualidad, atenderé a la invitación de la vida y me daré a la tarea de buscar estas obras, que seguramente disfrutaré a juzgar por la promoción:

  • El sabor del pecado – Novela inédita de Manuel Bueno (380 páginas, en rústica).
  • Casi verdad, casi mentira – Ramillete de cuentos por Tomás Borrás (272 páginas, en rústica). 
Y han “remitido esas obras francas de portes y certificado a todos los países de América y extranjero que tengan establecido el giro postal con España… “.

Cuando los lea les platico.
Fabs

domingo, 20 de febrero de 2011

De visita


 
-¡Se está tan bien aquí!

-Puedes visitarme cuando lo desees.

-Podría quedarme desde ahora, para siempre.

-Todavía te necesito allá.

-Entonces sólo vendré de visita, hasta que haya terminado mi misión.

-Bien. Yo seguiré pendiente de ti, como siempre.

-Lo sé.

Fabs

Imagen tomada de: http://cvc.cervantes.es/img/jhernandez/laobra-grabados-angel1.jpg

Reconocer


-Soy un ser afortunado.


-Me alegra que lo reconozcas.

-Gracias. ¿Durará?

-Hasta que así lo quieras.

Fabs
 


sábado, 19 de febrero de 2011

Dar y recibir


Un jovencito que limpia parabrisas en un semáforo, se acercó a mi carro hace un rato para pedirme que le diera algo de comer, según lo manifestó llevándose la mano a la boca.

Me doy cuenta de que generalmente las personas dentro de nuestro auto, solemos ignorar o hacemos como que ignoramos a los jóvenes que se acercan pidiendo algún apoyo. Esto quizá, por el temor a ser agredidos, pues en ocasiones parecen estar bajo la influencia de alguna droga.

Al joven del que hablo, y que ha motivado este blog, lo veo en ese semáforo casi todos los días de regreso a casa. Siempre está de buen humor y parece bromear con los conductores a los que pide una moneda. Podría decir que ese joven me cae bien.

Se acercó a mi auto y lo reconocí. Del monedero del carro extraje unas moneditas que le di con gusto. No importa para qué le servirán cuando logre reunir muchas monedas (aunque sinceramente espero que las gaste en comida). Lo importante ahora es que me miró y me sonrió agradecido, con ese buen humor que lo caracteriza, y remató diciendo: ¡muchas gracias hermosura de mujer!

Yo sonreí, externa e internamente, y contesté agradecida: de nada. El semáforo se puso en verde y no podría describir lo que sentí durante el resto del trayecto a casa. Aquel joven no supo, ni sabrá nunca, que con ese gesto hizo mucho más por mí, que yo por él con las frías moneditas.

Fabs

Imagen tomada de: http://www.walpaper.es/images/wallpapers/Pedir-un-deseo-959840.jpeg

domingo, 13 de febrero de 2011

Un lugar especial

Visité un Cinemex entrañable para mí, aunque en el último año lo he frecuentado poco.


Hace algunos años, en sus mesitas de la cafetería, subrayé muchos textos y artículos para mi tesis, acompañada de un café, mientras comenzaba la función. Y es que en ese Cinemex hice válida una fantástica membrecía que desgraciadamente quitó la empresa. Era yo tan asidua, que para algunos elementos del personal me volví familiar, incluido el señor del estacionamiento.

Hoy que he vuelto, con agrado me percato de los avances en la remodelación. Creo que quedará muy bien y me dará gusto volver más seguido, como antes.

¿Por qué ese Cinemex? Porque todo me parece simple y sencillo ahí; simplemente ir al cine: llegar, disfrutar y salir sin complicaciones. No está dentro de una suntuosa plaza comercial (que también es genial con otro propósito). En fin, tiene un lugar especial en mis vivencias, por las personas que me acompañaron, porque alguna me amó, y porque fui sola tantas veces.

Lo que noté hoy, es que aquel señor del estacionamiento ya no estaba. ¿Qué habrá sido de él? Dejo un amable pensamiento para el buen hombre de pelo cano, que un día después de varias semanas de no haberme presentado por ahí, exclamó: ¡señorita, ya hacía mucho que no nos visitaba! Vaya con mucho cuidado. Ese gesto lo convirtió en lo que algún tiempo después definí como ángeles sin alas.

Fabs

viernes, 11 de febrero de 2011

jueves, 10 de febrero de 2011

¡Más abrazos!


Bueno, independientemente de todo el negocio comercial en torno al 14 de febrero, creo que ese día es lindo porque nos da un espacio para los abrazos, algo que generlamente no vamos derrochando a diestra y siniestra, auque deberíamos.

Así pues... ¡más abrazos! Y si quiere uno, pídalo, no sea ranchero(a). Aunque no sea 14, usted pida, pida, porque al que pide Dios lo escucha. :)


Imagen tomada de: http://3.bp.blogspot.com/_WfjC_28ofwM/TUEvwNKnwxI/AAAAAAAAAR8/VW0emtgKlxY/s1600/abrazo_gatuno.jpg

martes, 8 de febrero de 2011

Otra reliquia: El hada y el pajarraco

¡Señores y señoras, sigo con suerte! Estoy por terminar el tomo XII de "Los Pardaillan", y muy oculto en las últimas páginas, he encontrado otro regalo. Se trata de una especie de etiqueta de 2 cm., con un hada y un pajarraco sentados en una ramita. El hada parece hablar con el pájaro, quizás lo está convenciendo para que no haga alguna diablura, pues el pájaro se ve algo malvado :)

Aquí les comparto la imagen. ¿La han visto alguna vez? Supongo que es de la misma edad aprox., del boleto de tranvía (ver entrada al pie de página), al que hará compañía.

¿Qué opinan ustedes de la enigmática imagen?


Ver: http://defabs.blogspot.com/2011/02/el-tesoro-escondido-viejo-boleto-de.html 

Saludos, Fabs.

Desde que habéis venido

Díganme si esto no es conmovedor:


"Me hacéis el mismo efecto que un rayo de sol que entrara en una tumba. Desde que habéis venido todo parece más alegre. ¡Se está tan triste aquí!".

(Los Pardaillan, tomo XII, pág. 203).


Imagen tomada de:http://blogs.ya.com/mascambios/files/puerta2.jpg

jueves, 3 de febrero de 2011

El tesoro escondido: viejo boleto de tranvía


A propósito de la entrada anterior, apenas unos minutos después de escribirla, comencé a hojear el tomo 11 de la novela "Los Pardaillan", el que sigue en mi lista de lectura. Resulta que comencé esta aventura literaria en enero pasado, y he terminado ya 10 de 22 tomos que conforman esta magnífica novela. Pero decía que, apenas comencé a hojear el tomo 11, encontré un polizonte esperando quizá, ser encontrado. ¿Por quién? ¡Por mí, por supuesto!

Escondido con cautela me aguardaba a mitad del libro, un boleto de tranvía (abono semanal), de la “Compañía de Tranvías de México, S.A.”, con vigencia del 13 al 19 de julio de 1937. ¡Sí! De hace 74 años aproximadamente, y hoy, lo encuentro yo como quien encuentra un tesoro. Y digo un tesoro porque, aparece en el tomo 11 de 22, no en el primero o en el segundo, que de una colección tan grande tienen más probabilidades de ser leídos, y aunque en alguno de éstos se hubiera encontrado, también significaría un hallazgo extraordinario para mí. Así que, deseo pensar que encontrarlo en el tomo 11, no es una casualidad.

Medio inflamada por el espíritu aventurero de la historia que lo contenía, me pregunto cuál será la propia historia detrás de este boleto. ¿A quién perteneció? Sin duda al mismo dueño de los libros, y que, desgraciadamente, parece no haberlos leído. Ahora explico mi deducción: estos tomos que datan de varias décadas atrás, a juzgar por su apariencia, si bien reflejan el paso del tiempo por el tipo de papel grueso y amarillo, y la técnica de impresión que deja los relieves de las letras en el papel, no manifiestan por otra parte ningún signo de maltrato, ni siquiera aquel maltrato ordinario propio de todo libro que ha sido leído. Así pues, creo que soy la primera en leer estos tomos impresos hace décadas, y como si eso no fuera ya un gran regalo, también me aguardaba un recuerdo de la época: mi abono semanal para usar el tranvía.

Quizá es una invitación. Quizá debería regresar en el tiempo un día. Quizá debería conocer al dueño(a) de estos libros, y darle las gracias entre una estación y otra del tranvía. Quizá un día escriba la historia de mi viaje en el tiempo, y les diga los lugares maravillosos que visité, de aquel México.

Fabs


Me gustó este fragmento y aquí lo dejo para la posteridad:

"Una conversación entre vos y yo, señora, era indispensable y urgente. Por esta razón he entrado como he podido. Espero, por consiguiente, que me perdonaréis esta grave infracción a las reglas de toda etiqueta, sea principesca, real o pontificia".

El caballero de Pardallan, dirigiéndose a Fausta Borgia.

Tomado de la novela "Los Pardaillan", de Miguel Zévaco.

martes, 1 de febrero de 2011

¡Ni un solo día, ni uno solo...!

De la iniciativa: "Ni un solo día, ni uno solo...". Completa la frase anterior. ¿Cómo te gustaría que terminara? Aquí tenemos los resultados:

Me parece que la mayoría son sentencias muy bellas y esperanzadoras, y algunas hasta simpáticas. Observamos pues, y no es nada raro, que las mujeres seremos siempre eternas románticas.

Hombres


¡Ni un solo día, ni uno solo, seré vegetariano!

Ni un solo día, ni uno solo más para jugar.

Ni un solo día, ni uno solo me has abandonado padre santo.

Ni un solo día, ni un solo suspiro que no esté dedicado a ti.

Ni un solo día, ni uno solo, olvidaré la importancia de sonreír.

Ni un solo día, ni uno solo más de violencia.


Mujeres

Ni un solo día, ni uno solo, dejaré de amarte.

Ni un solo día, ni uno solo, he dejado de amarte.

Ni un solo día, ni uno solo, ha dejado de molestarme mi existencia por no estar a tu lado.

Ni un solo día, ni uno solo, sin sentirse amado... y amar.

Ni un solo día, ni un solo momento dejo de pensar en ti.

Ni un solo día, ni uno solo, quisiera no contar con la esencia de tu alma.

Ni un solo día, ni uno solo en este breve espacio en que no estás.

Ni un solo día, ni uno solo, dejaré de creer.

Ni un solo día, ni uno solo, tu amor y sabiduría me abandonan.

Ni un solo día, ni uno solo dejaría de pensar en ti.

Ni un solo día, ni uno solo respiro más.

Ni un solo día, ni uno solo, dejaré que pase sin que valga la pena vivirlo.

"Ni un solo día, ni uno solo, dejaré que pase sin decirles cuánto los quiero ;)‎

Ni un solo día, ni uno solo, he dejado de pensarte.

Ni un solo día, ni uno solo, he dejado de comer jijii.

¡Gracias por participar y dejarme conocerlos un poco más!