domingo, 22 de agosto de 2010

Mafmüsli Miel y Leily Vainilla en Valle Dulce
Por Fabiola Torres



Capítulo I. El Río Caramelo


Con cariño para Leily, y la pequeña Maf de Diana.




Esta es la historia de Mafmüsli Miel y Leily Vainilla, dos hermanas pecosas y risueñas de 6 y 5 años respectivamente, habitantes de Valle Dulce.

En Valle Dulce, como su nombre lo indica, todo, absolutamente todo, tenía dulce sabor, y las personas se llamaban según su sabor o el aroma que despedían. Como podrán suponer, la pequeña Mafmüsli sabía a miel, y la niña Leily olía a Vainilla.

Cierto día en la asamblea general de Valle Dulce, los sabios ancianos se reunieron para determinar si el caudal del río Caramelo debía desviarse algunos metros, ya que su paso por los campos de manzanas, habían provocado que éstas crecieran con una crujiente cubierta de caramelo.

Para conservar las propiedades naturales de las manzanas, y la armonía entre los dueños de las huertas y los trabajadores de la planta caramelizadora, era necesario poner una solución. El negocio estaba al borde de la quiebra, pues su fruta principal ya crecía con esa hermosa, crujiente y dulce capa de rojo caramelo.

Pero… ¿a qué se debe este proceso natural de caramelización? Se preguntaban los ancianos. No entendían qué hacía la diferencia, si al parecer el río Caramelo siempre, siempre, desde sus más dulces antepasados, cruzaba por el mismo lugar, y las huertas sólo se regaban con el agua normal del Río Transparente.

Mientras la asamblea sesionaba, Mafmüsli Miel y Leily Vainilla espiaban asomadas por la ventana, escuchando con atención el rumbo que tomaría el asunto del río Caramelo.

–¡Tenemos que avisar a la pandilla! ¡Quitarán el caramelo a las manzanas! –dijo un poco alterada Mafmüsli.

Hacía algunos meses que, gratuitamente, los niños de Valle Dulce se colaban en los campos de manzana y disfrutaban de la nueva modalidad caramelizada, así que, sus privilegios estaban por expirar.

Mafmüsli y Leily se echaron a correr por el camino empedrado hasta el escondite de la pandilla, camino a las huertas. En el trayecto, Leily sonaba con su silbato, señal predefinida para convocar a sesión extraoficial de la pandilla.

Pronto se hallaban reunidos los niños del vecindario: Lupita Frambuesa, Lalo Mora, Marx Chiclesabor, Nicolás Pasa, Beto Piña, Lucy Pera, Sonia Caña, Poncho Melocotón y Fabs Almendra.

–¡Se abre la sesión! –dijo Mafmüsli Miel, dando un golpe sobre la mesa con un pequeño tronco de madera, y con la plena autoridad de presidenta general de la pandilla.

Todos guardaron silencio y prestaron atención. Si aquello ameritaba reunión extraoficial de la pandilla, entonces era cosa seria.

Los ojitos expectantes de los nueve niños convocados, aguardaban el comunicado de su presidenta. Mientras tanto, Leily Vainilla, secretaria general de la pandilla, se encargaba de levantar el acta de asistencia y preparar la urna por si algún tema era sometido a votación.

–¡Los sabios ancianos quitarán el caramelo a las manzanas de la huerta! –dijo Mafmusli sin mayor preámbulo.

Todos los niños profirieron un ¡oh! entre sorprendidos y alarmados, y comenzaron a cuchichear la terrible noticia.

–¿Por qué? –preguntó Fabs Almendra.
–¿Cómo lo harán? –asegundó Poncho Melocotón.
–No lo sabemos –contestó Leily Vainilla–. Los ancianos no saben lo que ocurre con las huertas de manzana. Es un misterio que la fruta crezca recubierta por la capa de caramelo. Si descubren lo que ocurre, ¡harán que no suceda más!

Por algunos segundos todos volvieron a cuchichear alarmados, hasta que la presidenta de la pandilla exhorto al orden, dando unos golpecitos con su tronco de autoridad. Entonces se preparó para anunciar, solemnemente, el plan de acción.

–¡Tenemos que descubrir lo que ocurre, antes que los sabios ancianos lo hagan! –decretó Mafmüsli Miel.
–¡Sí, eso es! –dijo convencido Marx Chiclesabor, y dio un salto levantándose de su lugar.

Todos lo imitaron entusiastas y se levantaron para preparar el plan.

–Pero… ¿qué haremos? –interrogó Lupita Frambuesa.
–Hoy por la noche nos reuniremos en las huertas, montaremos una casa de campaña e investigaremos lo que sucede –detalló la hermana Vainilla.
–¡¿En la noche?! –preguntó aterrado Lalo Mora, que no era muy valiente.
–¡No tengan miedo amigos, estaremos todos juntos! Nada malo puede pasarnos –animó Mafmüsli.
–¡Sí! –profirieron todos.
–Muy bien, entonces nos vemos a las once de la noche en la entrada de las huertas –concluyó la presidenta de la pandilla.

Continuará…

Imagen tomada de: http://thumbs.dreamstime.com/thumb_114/11693206977fPr06.jpg

9 comentarios:

  1. Querida Dra. Fabs. Esto está retelindo!!!!! Se lo leí a mi hija y quedó literalmente picada por leer el resto. Acaba de descubrir que tiene una "tía Fabs Almendra" y se muere por conocerla. Y más cuando supo que su merced es tan doctora como quiere serlo ella.
    Estoy demasiado emocionada, jajaja y conmovida por su cuento.
    GRACIAS!!!! y Hartos FABS
    Diana

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  2. ¡Qué gusto que le agradó a Maf! Dios mediante conoceré a esa pequeñita (antes de que crezca, dirían Les Luthiers).
    Un gran abrazo a ambas,
    Fabs Almendra

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  3. wooou maravilloso
    ago regrecion y siento que sigo llevando dentro a ese niño fui, que sigo siendo mas jajajajaja
    no nos castigue con tanta demora con la continuacion por favor fabs Almendra

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  4. aaaaaa me dejo picado para cuando la proxima parte, quiero saber que lo provoca andele diganos, no nos deje con esta duda

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  5. Gil, Lalo, gracias por el entusiasmo... ya le daré prisa a esta historia... gracias por leerme.
    Un abrazo, Fabs.

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  6. Muy linda la historia, se las leí a mis hijos antes de dormir. Mi hijo Fernando sugiere un nuevo personaje que se llame "Fernando Limón".

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  7. Muy estimada Ursula, puedes informar a Fer, que en el próximo capítulo aparecerá Fernando Limón. Mil gracias por leerles esta historia y por tomarte el tiempo para visitarme.
    Un abrazo y muchos saludos a Fernando Limón. =)

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  8. Simplemente maravilla historia, ay que bonito es alimentar a nuestra imaginación sanamente....estamos pendientes de la continuación...

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  9. Simplemente ma...ra...vi...llo...so

    Que buen sabor de la imaginación!!!

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