martes, 6 de julio de 2010

Sin palabras

Para el amigo HM, gracias.

Compartiré que, cuando escribo, suelo proyectar a los extremos las emociones propias, ajenas o inventadas (quizás ya lo había dicho). Me parece que en los extremos la sensibilidad nos habla fantásticamente. Hoy llevo al extremo una emoción personal, quizás también podría identificarse alguien con ella, de alguna manera.


Sin palabras




El mismo mundo que me mantiene hablando con voz fuerte, gritando sus bendiciones, sus maldiciones, su belleza; ese mismo me absorbe hoy y me reduce al silencio, me exige concentración, me amplia sus demandas, externas e internas, pero, no significa que he sucumbido, no me gobierna a contentillo, a fin de cuentas, ese mundo es mío, lo he creado yo, recto o retorcido. No estoy muda; nunca muda, sólo me ha conferido un nuevo y temporal espacio. Otras misiones, otra reprimenda de emociones y, me resolví sin palabras por un día. En mi aparente contrariedad, empero, alguien notó mi momentánea ausencia. Ese amigo me escupió sobre el orgullo un par de líneas cuestionando, motivando, y yo viré en mí, agradecida.

Fabs

Imagen tomada de: http://www.espacioluke.com/2009/Octubre2009/images/sumido.jpg

3 comentarios:

  1. Como el hermitaño que busca la verdad dentro de sí mismo, en la introspección y el aislamiento del mundo mundano para alcanzar la ilumnación o el contacto con las fuerzas del universo, mientras el mundo aguarda escuchar las palabras del nuevo sabio...
    Saludos Fabs,
    Un gran Abrazo
    Alberto Tlalpan

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  2. Estimado Alberto, ¡qué lindo esto que escribes! Una especie de etapa de recogimiento para juntar todo aquello que esparcimos, identificar qué fue, si lo hicimos bien y en las cantidades adecuadas, para replantear.
    Muchas gracias por tus palabras, Fabs.

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  3. http://hectormariozamora.blogsome.com/2010/07/13/con-palabras/

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