martes, 4 de mayo de 2010

Será en otra ocasión

¡Disculpe! Sí, a usted deseo hablarle. Es sólo un minuto de su vida el que necesito, o más bien, el minuto suficiente por ahora para decirle que… que… ¡No me mire así por favor, no deliro! Sonará atrevido, lo sé, pero no inesperado porque, de alguna forma usted lo sabe, lo ha sabido hace tiempo ¿no es cierto? Me refiero a lo que deseo manifestarle. Sí, lo sabe, sonríe discretamente, apenas perceptible y se ha ruborizado un poco, como yo. Bueno, yo me he ruborizado más, mi rostro se ha encendido, ¿verdad? En fin… eso no importa, yo sólo quería decirle, no porque suponerlo sea intrascendente, es sólo que, si la voz lo confirma, será sublime, definitivo y yo, quizás luzca radiante. Pero disculpe usted, he dicho un minuto y llevo casi dos, ¿es ese su vagón? Creo que debe abordar, ya se anuncia su salida, tal vez haya tiempo después para conversar. Sí, será en otra ocasión. Buen viaje.


Fabs

4 comentarios:

  1. ¡Cuantas veces dejamos para después lo que debió ser! y... ¡cuantos trenes se nos escaparon junto a nuestros sueños, alguna vez!
    Me sentí ahí frente a ese extraño enredándome en palabras inútiles perdiendo la oportunidad de decirle un no sé qué...
    Buena entrada, Fabs.

    (No sabia que andabas por aqui, ahora ya lo sé)
    Un fuerte abrazo.

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  2. Muchas gracias por tu visita Geles, ya estamos conectadas por este medio. Un abrazo, Fabs.

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  3. Oooooorales, esto esta chulo de bonito dra, me hizo pintarme en esa escena, tratando de decir algo mientras las palabras lo atragantan a uno, con la verguenza jugando una mala pasada para despues cuando ella se marcha, quedarse con el enojo y la incertidumbre de si efectivmente habra despues otro minuto.
    Bonita entrada dra.
    Saludos y un buen fin de semana

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  4. Estimado Cesar... es increíble poder meterse a una escena. Me alegra que este escrito te lo haya permitido.
    Un saludote, Fabs.

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