lunes, 10 de mayo de 2010

Final para una historia

Cuando invento historias, a veces llega primero el final, como este:


La tormenta arreciaba mientras Marina y Joaquín subían el tono de la discusión. Parecía que el enojo alimentaba la furia de la lluvia. Sólo los relámpagos alumbraban la habitación intermitentemente, proyectando las sombras del árbol detrás de los ventanales. Al cabo de algunos minutos él guardó silencio, ella manoteaba en cada trayecto del closet a la maleta sobre la cama, y arrojaba la ropa que tomaba sin mirar, sin clasificar, sin sentido. Se detenía brevemente en sus trayectos para mirar la silueta de Joaquín junto a la puerta, y enfatizar los aspectos más sensibles, los más dolorosos, los que recitaba de manera aprendida mientras se tocaba la frente o el pecho, y volvía a manotear para acentuar la gravedad de su enojo. Él permanecía como estatua, sólo la miraba con la quijada apretada deseando que la escena terminara pronto.


-¿Ya no dices nada? –gritó Marina lanzando las últimas prendas sobre la cama y soltó el llanto– ¡Se acabó! ¿Me escuchas? ¡Se acabó!

Cerró el cierre de la maleta y la azotó contra el piso, tiró de la agarradera y salió aprisa sin volver a mirarlo. Un desencanto extremo transformó su rostro, eso preocupaba más a Joaquín que las lágrimas y los gritos. Nunca había visto aquella expresión y temió que esta vez se marchara para siempre, entonces corrió tras ella por el pasillo.

-¡Marina! ¡Marina espera por favor! –la alcanzó a mitad de la escalera y la detuvo por el brazo- ¡tienes que escucharme… por favor! –bajó el tono de su voz y la miró angustiado- vamos a tranquilizarnos y hablamos de esto ¿quieres?
- ¡Suéltame! –zafó el brazo de un jalón y continuó bajando las escaleras hasta la puerta principal.

Joaquín la siguió al final de la escalera y se detuvo.

-¿Qué hago? ¡Dime qué hago! –gritó desesperado para retenerla y contuvo el aliento. Ella se detuvo en seco a punto de abrir la puerta, se hizo un breve silencio, Joaquín respiró profundo y tomó valor para continuar, pensó que era su última oportunidad para solucionar el problema–. No sé cómo manejarlo Marina –dijo apenado–, es difícil para mí, reacciono de manera distinta. No soy como tú, no soy jovial ni expresivo, tampoco detallista, a veces soy más bien distraído… alocado, he cometido muchos errores lo reconozco y te pido perdón por ello pero… ¡no puedes irte así!, ¡no puedes dejarme!


-Es que… –Marina giró para mirarlo- no te entiendo, no tiene sentido. ¿Por qué quieres que me quede? –pronunció desconcertada– ¡No me amas!
-¡Por Dios Marina cómo puedes decir eso! –Joaquín avanzó hasta quedar frente a ella, la miró detenidamente y en sus ojos enmarcados por el tono oscuro del maquillaje corrido, se encontraba todavía el terrible desencanto–. Lamento olvidar las cosas, quizás no demuestro cuánto te amo como tú deseas pero, yo… lamento no haber dicho con frecuencia lo importante que eres para mí…


-¿Qué soy para ti? –interrumpió Marina titubeante, con voz frágil, con la mirada caída y deseando escuchar algo que le devolviera la esperanza.

Joaquín la miro con avidez, con amor, deseando que no se marchara. Seguía lloviendo aunque con menos intensidad. Un relámpago y después el estruendo dieron pausa a su respuesta. Tomó las manos de Marina y las besó, volvió a mirar sus ojos color miel, profundos.

-Eres mi implícita labor de respirar.

Fabs

 
Imagen tomada de: http://radio.rpp.com.pe/confidencias/files/2008/12/pareja-se-mira1.jpg

5 comentarios:

  1. el periquito de enmedio10 de mayo de 2010, 19:19

    Verás, por un momento me vi dentro del cuadro, como cuando discuten los esposos, normalmente por cosas sin importancia y más bien porque en la discución se liberan molestias y resentimientos por cosas que pasaron durante el día y problemas que tuvimos con otras personas...es un poco la dinámica conyugal... pero más allá de eso, la escena revela una gran verdad: el hombre no puede estar sólo, requiere siempre un por qué, o mejor dicho un por quién en su vida; y la mujer, necesita saber y escuchar que es amada.

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  2. En este tipo de temas... ¡ni qué decir! Tú eres el experto, yo apenas me lo imagino, me lo han contado, y algunas veces lo he visto. Efectivamente supongo que así debe ser, y lo reitero, me parece que el matrimonio es el reto más grande del mundo. Que perdure y se "viva" con armonía y amor, de verdad requiere demasiadas neuronas, fuerzas, voluntad, perseverancia, y muchas otras cosas que... tal vez un día compruebe. ¡FELICIDADES A LOS QUE LO LOGRAN!
    Gracias por tu visita =)

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  3. Querida Dra. esto que usted posteo aqui, ya lo habia posteado en su otro sitio, en el de windows space) por que de ser asi, entonces considero haber cometido un pequeño plagio con la frase final de: Eres mi implícita labor de respirar
    Y si no es asi, si no lo habia posteado antes, entonces como se le llama cuando dos personas logran escribir exactamente la misma frase.
    Un beso y un abrazo cordial

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  4. Mi estimado Cesar, efectivamente ya lo había subido a WindowsLive, de allá me lo traje, y efectivamente cometió usted un pequeño plagio, pero no se preocupe, ya en su momento me lo hizo saber en aquel espacio, donde vio la entrada originalmente, y le gustó mucho.
    Pasa que estoy rescatando alguas entradas que son antiguas en el otro sitio, para compartirlas aquí. Las que más me gustan.

    Un saludo cordial, Fabs.

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  5. jejeje asi es dra, despues de quedarme un poco con la duda me di la tarea de buscarlo, me dije a mi mismo, mi mismo, no vaya aser que la dra me demande, asi que por fin di con la entrada, y si, cuando cometi el plagio tuve la decencia de pedirle permiso.
    ufff que bueno que me quite el peso de encima.

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