viernes, 30 de abril de 2010

Noticias de abril

Que el derrame de petróleo ha causado gran tragedia

Que la costa de Luisiana y sus hermanas, declararon la emergencia

Que no dejo de pensarte, que te extraño, que me faltas

Que no verte desespera y del dolor quedan las marcas


Que un hindú ha vivido sin agua ni alimento por 70 años

Que poderes especiales de una diosa, le permiten despreciarlos

Que no duermo sin que sueñe que te miro que te llamo

Que aparento estar sosiega pero sola no me aguanto


Que Caín mató a Abel porque tomó su videojuego

Que subirá de nuevo el gas y en Copala otros murieron

Que tengo sueño y un café porque dormirme aún no quiero

Y que el calor aumenta, y me evapora, y más te pienso


Que la tierra se formó en millones de años; un milagro

Que otra tierra como esta, en años luz no han encontrado

Y si el hommo tantos años para “estar” hubo esperado

¡Qué no espere yo otra vida tu llegada! Sí, será nuestro milagro

Fabs

domingo, 25 de abril de 2010

Me faltas

Me faltas,

después de tanto

después de todo

después de nada;

aún me faltas.

Y me malgasto,

hay tanto aliento

que no te he dado,

me sobra el alma;

me derramo.

Fabs

sábado, 17 de abril de 2010

Pequeños rayos de luz

Hace poco, platiqué con un gran amigo sobre los momentos difíciles, pero los realmente difíciles, los que desesperan, los que sumergen en la duda y la desesperanza. Esos que duelen al extremo, que anestesian. Él me hablaba de su sentir ante la difícil prueba de salud que atraviesa hace varios años. Una recaída muy fuerte en los últimos días, influyó, digamos, de manera directamente proporcional no sólo en su estado físico, sino también en su estado anímico. Y es que una situación así, de constante lucha y esfuerzo, de constantes caídas y volverse a levantar para superar un problema, sea cual sea, pone a cualquier ser humano al borde de la línea entre insistir y desistir.


Mi amigo me compartió que, después de haberse lamentado durante todo un día y, de cierta forma, renegar por su infortunio, terminó, como tantas otras veces, aceptando la realidad y optando por afrontarla con optimismo, sonriendo en lo posible ante el sufrimiento; perseverancia que me hace admirarlo profundamente.

En un punto intermedio de la conversación, lanzó esta frase: “a veces es demasiado cansado luchar en la oscuridad sin poder ver la luz…”. Cuando mi cerebro la atrapó completa, la convirtió en una imagen para tratar de comprender su sentir. Imaginé entonces una habitación completamente oscura, y sentado en el piso, recargado en la pared, a un ser humano con la cabeza escondida entres sus brazos, apoyados sobre sus rodillas levantadas. Sin embargo, instantemente, sin acertar qué tanto tiempo después -porque el cerebro a veces reacciona increíblemente rápido-, la penumbra no era total. Sucedió que delgados rayos de luz se filtraban por el techo de tejas. Esas que no encontrándose bien sobrepuestas, cuelan pequeñas ráfagas luminosas.

Entonces le externé parte de la reflexión personal que ahora comparto aquí: muy probablemente siempre habrá alguien en mejores condiciones que uno mismo, y también en peores. Creo que la oscuridad total depende en buena medida, de si nosotros queremos o no levantar la cabeza para ver esos pequeños rayos luz. Si nos quedamos agachados sobre nuestros brazos, jamás los veremos, pero si levantamos la cabeza muy probablemente estarán ahí. Los rayos de luz, en medio de la penumbra, son esas condiciones, hechos o personas que matizan la oscuridad. Son, no sólo los recursos para acceder al servicio médico, al abogado, a cualquier solucionador de problemas, sino también, y en muchas ocasiones los más importantes, la mano amiga que se nos tiende para ayudarnos a levantarnos, las palabras de aliento de la gente que nos ama, las ráfagas de optimismo o de fe que nos dan fuerza para continuar, la certeza de que seguir adelante es lo correcto, entre tantas otras. ¿Cuáles son mis rayos de luz? Convendría preguntarnos cuando estamos en esa habitación oscura.

El mismo día que hablé con mi amigo, horas antes conversé con otra persona y, después de escuchar parte de la triste historia de su vida, sentí un fuerte impulso por abrazarla, por manifestarle de alguna forma que lamentaba los hechos y que deseaba lo mejor para ella, aunque desafortunadamente no había nada más que yo pudiera hacer. Después de dudarlo unos instantes, pues temí una negativa o incomodarla, finalmente me decidí a preguntar: ¿me dejaría darle un abrazo? Ella me sonrió y un poco desconcertada dijo, “sí claro”. Intuí que no estaba acostumbrada a los abrazos, pero quizás la sinceridad de mi gesto, pudo transmitirle un rayito modesto y delgado de luz, apenas perceptible. Quizás, por la sensación de humanidad y solidaridad que yo experimenté, significó para mí un rayo de luz más intenso, uno que me llevó a concluir, después de hablar con mi amigo horas más tarde, que los seres humanos tenemos en nuestras manos la oportunidad de ser pequeños o grandes rayos de luz para la oscuridad de los demás, y también tenemos el poder de aceptar o rechazar la luminosidad que la vida nos ofrece.

Así pues, ante la adversidad desesperante debemos estar atentos, para dar o recibir pequeños rayos de luz.

Fabs

jueves, 15 de abril de 2010

Un deseo para otro

Quizás, cuando se trata de soñar, de desear, de querer, de necesitar, pensamos y actuamos en primera persona la mayor parte del día: Yo necesito dormir, descansar, comer; quiero divertirme, deseo otro trabajo, sueño con ganarme la lotería, ser pintor o cantante, etc. Y… por supuesto, también actuamos pensando en tercera persona, aunque quizás en menor medida.

Me pareció interesante realizar un ejercicio. Saber lo que ocurriría si intencionalmente hacía que mis amigos y conocidos, desearan algo para otra persona. Pregunté por Messenger y Facebook: Si pudieras pedir un deseo para otra persona, ¿qué pedirías? A la mayoría tuve oportunidad de especificarle que no se valían deseos genéricos como “la paz mundial”, sino que se trataba de un deseo concreto para una persona específica. Así recaudé este hermoso ramo de buenos deseos:


1. Un buen hombre para mi comadre, que la hiciera muy muy feliz.
2. La recuperación de mi prima Brenda…
3. Que tenga libertad para hacer lo que quiere.
4. Introducción: La semana pasada vi una escena que no deja de lastimarme… y hacerme sentir un tanto triste… justo en la esquina de Bahía de San Hipólito y Marina Nal. había una chica de unos … 17 años… se veía que era una chica con situación de calle… y lamentablemente está drogándose… pero lo más triste era ver que tenía colgado a su cuello un pequeño bb… de aprox. 5 meses... así que mi respuesta es la siguiente: desearía y deseo para esa joven madre poder salir adelante, alejarse de las drogas y un trabajo digno para que ella a su vez pueda proveer de lo que necesita ese pequeño bb...
5. Paz interior para mi ser amado.
6. En este momento de mi vida pediría que pase algo con mi Abue, y que vaya a un lugar mejor porque si se queda sé que no sería feliz con las limitaciones que tendría... ese sería mi deseo para ella.
7. Que mis mejores amigas solteras encuentren un buen partido.
8. Que mi mamá mejore.
9. Mi marido, deseo que Dios lo ilumine y que aprenda a amarse el mismo para poder amar a los demás.
10. Para mi hermana, que no sea orgullosa y egoísta.
11. Que la persona que amo sea feliz aunque no sea conmigo.
12. Yo pediría que tuviera una vida terrena en la que pudiese servir y amar, y una vida eterna con el Amor.
13. Pediría que el hijo de mi amiga consiga la beca que busca, o por lo menos que la aplicación al examen de admisión de su hijo si sea evaluado con honestidad.
14. Que el alma de una amiga encuentre a su alma gemela.
15. Que la chava que terminó conmigo hoy precisamente, le deseo que sea feliz con su novio. Por otro lado tengo dos amigas que están buscando trabajo, desearía que lo encuentren porque está muy difícil.
16. A una amiga, salud.
17. Que alcancen la iluminación y que todos sus mejores deseos se hagan realidad.
18. Que uno de mis mejores amigos recupere la salud y mantenga el deseo y la alegría de vivir.
19. Desearía que una conocida que vive una historia de amor muy tortuosa, fuera iluminada para que sacara a ese hombre de su vida para siempre.

Al respecto, deseo compartir que mientras leía estos deseos (a los cuales sumé mi participación), me sentí muy privilegiada. En primer lugar por la confianza que me brindaron algunas personas, al expresarme deseos tan profundos, tan personales; y en segundo, porque me han permitido conocer un poco más de su interior y de su buena voluntad. Por otra parte, al ir leyendo cada deseo, también me parecía una plegaria lanzada al cielo, a Dios, al aire, a la energía, a la vida, a cualquiera que sea la manifestación de lo supremo en lo que creemos. ¿Qué ocurriría si, al menos una vez al día, deseáramos sinceramente algo concreto para alguien concreto? Yo creo que como resultado de detenernos constantemente en la realidad que viven los demás, seríamos menos egoístas y mejores personas.

Yo soy católica, y en el marco de mis creencias, hace unos minutos he tomado ese listado en mi oración. Pedí a Dios, en nombre de cada una de las personas que participaron, que de convenir, sus deseos se hagan realidad. ¿Y saben? ¡Me sentí muy bien!


!Gracias por participar!


Fabs

domingo, 11 de abril de 2010

Ángeles sin alas

Esto lo escribí hace mucho tiempo en otro espacio. Hoy lo recordé y me pareció buena idea compartirlo aquí. ¿Has visto a tus ángeles?, ¿alguna vez has sido un ángel?:

Somos ángeles, todos lo somos alguna vez quizás; sin alas. Perfectamente detectamos a nuestros ángeles, en la calle, en la oficina, en la caseta de cobro, en el supermercado, en un estacionamiento, en cualquier lugar. He visto a los míos, a varios, durante toda mi vida. Los ángeles se comunican por todos los medios, de forma oral o escrita, con gestos, por messenger, o cualquier otra forma que se les ocurre. También he sabido de los ángeles de otros, y he podido constatar su modus operandi. No hay misterio, simplemente están ahí en el momento preciso, enviados por alguien o atendiendo a un llamado interno, afables, pacientes, con la expresión correcta, con la palabra precisa. Los ángeles actúan sin tanto revuelo por las causas propias y ajenas, convirtiendo estas últimas en las primeras. Ahí están, trabajando silenciosamente, prudentes, incansables. Hoy saludé a uno de ellos en la esquina de mi casa, y vi la espalda de otro en el estacionamiento del cine. Volver a verlos me deja siempre una muy bella sensación.
Fabs

lunes, 5 de abril de 2010

Acotación musical para la Srita. Melancolía

La música de Silvio le recuerda a ese hombre, y la ha escuchado tanto últimamente que… ¡debería resignificarla! ¿No cree? Eso le sugeriría una amiga. Sí, eso debería hacer pues vuelve una y otra vez a las mismas letras, y por lo tanto… ¡Cuánto lo extraña! Cuánto… ¡cuánto!

Debe resignificarla sin duda, o dejar de escucharla pero… le gusta demasiado la música de Silvio, y también recordarlo; me refiero a ese hombre. Sí, está metida en un lío, uno grande. Debería buscar un remedio efectivo y dejarse de intentos fallidos, ¿no cree?

Fabs

jueves, 1 de abril de 2010

Hacia Ítaca: las fuentes de los recuerdos

¿Cuántas veces hemos deseado profundamente, como Odiseo, volver a Ítaca? A cuántos lugares quisiéramos regresar, cuántos momentos revivir, cuántos sentimientos recuperar, junto a quiénes de nuevo estar. Quizás la mayoría de las veces sólo volvemos a Ítaca amparados por "las fuentes de los recuerdos". El aroma a tierra mojada, por ejemplo, me lleva a mi infancia, al campo, a la huerta de mis abuelos. La música también tiene ese mágico poder de regresarme en el tiempo, me sitúa junto a los amigos, junto a los amores y uno que otro desencuentro. Los aromas, las formas, los sonidos, cada fuente mágica nos recuerda lo vivido y nos plantea "futuros". Los últimos días he deseado tanto una expedición a Ítaca, que escribir este blog sobre mi deseo de volver, es parte de la expedición misma. Desafortunadamente, al menos así lo veo en esta ocasión, sólo puedo volver por las fuentes, las que nada transforman, las que sólo repiten sucesos y te dan de imaginar otra posible historia.
Fabs